Giordano Bruno: "Dios el nous del universo"
Giordano Bruno. Giordano Bruno, de nacimiento Filippo Bruno (Nola,
Nápoles, 9 de febrero de 1548 - Roma, 17 de febrero del 1600), fue un
astrónomo, filósofo, teólogo, matemático y poeta italiano.
Sus problemas comenzaron durante su adoctrinamiento. Fue procesado por
rechazar tener imágenes de santos en su celda, y aceptar solo el crucifijo. Más
tarde se le abrió un nuevo proceso por recomendar a otro novicio que dejase un
libro sobre la vida de la Virgen y se dedicase a leer otras obras más
importantes. También se le acusó de defender la herejía arriana. En marzo de 1576
huye del convento, sin esperar a que terminase la causa.5
Sus opiniones suscitaron un escándalo, y se formularon 130 artículos de
acusación contra él. Por temor a la Inquisición, a los veintiocho años abandonó
la «prisión angosta y negra del convento» y huyó de Roma en 1576, comenzando
una vida errante y aventurera. Desde entonces pudo decir con razón, que «toda
la tierra es patria para un filósofo».
Viajó por el norte de Italia: Génova, Savona, Turín, Venecia, Padua,
enseñando gramática y cosmogonía a los niños para ganarse la vida. Al mismo
tiempo estudió intensamente las obras de Nicolás de Cusa, Bernardino Telesio y
adoptó el sistema de Nicolás Copérnico, lo que le valió ser combatido tanto por
los católicos como por los protestantes.
Expresó en escritos y conferencias sus ideas científicas acerca de la
pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud
del espacio y el universo y el movimiento de los astros.
Bruno también afirmó que las estrellas en el cielo eran otros soles como
el nuestro, a las que orbitan otros planetas. Indicó que el apoyo de esas
creencias en ninguna manera contradecía las Escrituras o la verdadera religión.
Bruno también afirmó que el universo era homogéneo, compuesto por los
cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire), en lugar de tener las estrellas
una quintaesencia separada. Esencialmente, aunque el uso de este término sea
anacrónico, las mismas leyes físicas estarían operando en todas partes. Espacio
y tiempo eran ambos infinitos. No había lugar en su universo estable y
permanente para las nociones cristianas de la Creación y el Juicio Final.
La cosmología de Bruno está marcada por la infinitud, homogeneidad e
isotropía, con sistemas planetarios con vida distribuidos uniformemente a lo
largo de todo el universo.
Un 17 de febrero del año
1600, tuvo lugar en Roma un acontecimiento dantesco.
Cientos de personas se reunieron en el Campo de las Flores
(Campo dei Fiori) en Roma para ver morir en la hoguera a Giordano Bruno por
orden de la Santa
Inquisición.
Filippo Bruno, que a los 15 años cambiaría su nombre de pila a
Giordano, era un hombre religioso de la orden de los dominicos que también
escribía poesías y piezas de teatro, además de dedicarse a la filosofía y la
teología.
Nacido en 1548 en Nola, Nápoles, acabó quemado en la hoguera por
haber desafiado a la Iglesia e
ir en contra de las ideas vigentes en aquel entonces como, por ejemplo, negar
que la Tierra era el centro del universo.
La sentencia de muerte la impuso unos días antes de la quema
pública el papa Clemente VIII, que le dio a Bruno la opción de renunciar a sus
ideas y arrepentirse para salvarse.
Pero, según escritos de la época, Bruno hizo más bien lo
contrario.
Cuentan que mientras ardía en la hoguera, todavía tuvo fuerzas
voltear la cara para rechazar un crucifijo que alguien le puso enfrente.
En el libro que escribieron David Eliot y Arnold Brody titulado
"Los siete mejores descubrimientos científicos de la historia" ya se
dice que los problemas de Bruno comenzaron en 1575, cuando el dominico se
atrevió a leer los textos prohibidos del filósofo holandés Desiderius Erasmo de
Róterdam.
Pero no solo eso contribuyó a su muerte en la hoguera.
siempre contestatario y con
tendencias heterodoxas, llamó la atención desde muy joven su manera de entender
la teología, algo que que causó un gran malestar entre la comunidad religiosa.
Cuentan los historiadores que
Giordano nunca se sintió aceptado por los religiosos.
Su calvario comenzó a los tres años
de haber sido ordenado cura.
En su paso por varios conventos dominicos, lo acusaron de hereje y acabó por abandonar la Orden, motivo
suficiente para ser excomulgado.
Se convirtió después al calvinismo, pero sus
ideas críticas hicieron que fuera encarcelado.
Giordano solo encontraría la paz durante sus años en París,
Londres y Oxford.
Fue allí donde creció su fama como autor de obras de teología.
En esta época también se reforzaron sus ideas científicas, con
escritos sobre la teoría
de Copérnico y el Sistema Solar que también estuvo en la mira
de la Inquisición y que más tarde apoyaría el erudito italiano Galileo Galilei.