viernes, 27 de marzo de 2020

PUNTO #1 (A)


1. Profundizar en lo que más destaca cada filósofo y presentar un informe detallado (puedes fundamentarte en las frases de ellos):

Nicolás Maquiavelo: 

Nicolás Maquiavelo fue un diplomático, funcionario, filósofo político y escritor italiano, considerado padre de la Ciencia Política moderna. Fue así mismo una figura relevante del Renacimiento italiano. En 1513 escribió su tratado de doctrina política titulado El príncipe, póstumamente publicado en Roma en 1531.

El pensamiento político de Nicolás Maquiavelo
Aunque nunca lo dijo, se le atribuye la frase el fin justifica los medios, ya que resume muchas de las ideas contenidas en el capítulo XVIII de El príncipe: solo el resultado justifica la acción, siendo además el creador del concepto de la razón de estado, fundamental en Política, y que se encuentra ulteriormente en Guicciardini y Giovanni della Casa, aunque solo con Giovanni Botero se desarrollará como doctrina (Della Ragion di Stato, 1589). Maquiavelo lo expone en sus Discursos sobre la primera década de Tito Livio (lib. III, cap. 41): «Que la patria se debe defender siempre con ignominia o con gloria, y de cualquier manera estará defendida»:
Esto es algo que merece ser notado e imitado por todo ciudadano que quiera aconsejar a su patria, pues en las deliberaciones en que está en juego la salvación de la patria, no se debe guardar ninguna consideración a lo justo o lo injusto, lo piadoso o lo cruel, lo laudable o lo vergonzoso, sino que, dejando de lado cualquier otro respeto, se ha de seguir aquel camino que salve la vida de la patria y mantenga su libertad.
Se considera a Maquiavelo como uno de los teóricos políticos más notables del Renacimiento, pues con su aporte se abre camino a la modernidad en su concepción política y a la reestructuración social. Decía que3​ "si una persona desea fundar un estado y crear sus leyes, debe comenzar por asumir que todos los hombres son perversos y que están preparados para mostrar su naturaleza, siempre y cuando encuentren la ocasión para ello."
Tradicionalmente, se ha encontrado una aporía en el pensamiento maquiaveliano como consecuencia de la difícil conciliación de sus dos obras principales, los Discursos sobre la primera década de Tito Livio y El príncipe.

PUNTO #1 (B)


Giordano Bruno: "Dios el nous del universo"
Giordano Bruno. Giordano Bruno, de nacimiento Filippo Bruno (Nola, Nápoles, 9 de febrero de 1548 - Roma, 17 de febrero del 1600), fue un astrónomo, filósofo, teólogo, matemático y poeta italiano.
Sus problemas comenzaron durante su adoctrinamiento. Fue procesado por rechazar tener imágenes de santos en su celda, y aceptar solo el crucifijo. Más tarde se le abrió un nuevo proceso por recomendar a otro novicio que dejase un libro sobre la vida de la Virgen y se dedicase a leer otras obras más importantes. También se le acusó de defender la herejía arriana. En marzo de 1576 huye del convento, sin esperar a que terminase la causa.5​

Sus opiniones suscitaron un escándalo, y se formularon 130 artículos de acusación contra él. Por temor a la Inquisición, a los veintiocho años abandonó la «prisión angosta y negra del convento» y huyó de Roma en 1576, comenzando una vida errante y aventurera. Desde entonces pudo decir con razón, que «toda la tierra es patria para un filósofo».

Viajó por el norte de Italia: Génova, Savona, Turín, Venecia, Padua, enseñando gramática y cosmogonía a los niños para ganarse la vida. Al mismo tiempo estudió intensamente las obras de Nicolás de Cusa, Bernardino Telesio y adoptó el sistema de Nicolás Copérnico, lo que le valió ser combatido tanto por los católicos como por los protestantes.

Expresó en escritos y conferencias sus ideas científicas acerca de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el universo y el movimiento de los astros.
Bruno también afirmó que las estrellas en el cielo eran otros soles como el nuestro, a las que orbitan otros planetas. Indicó que el apoyo de esas creencias en ninguna manera contradecía las Escrituras o la verdadera religión.

Bruno también afirmó que el universo era homogéneo, compuesto por los cuatro elementos (agua, tierra, fuego y aire), en lugar de tener las estrellas una quintaesencia separada. Esencialmente, aunque el uso de este término sea anacrónico, las mismas leyes físicas estarían operando en todas partes. Espacio y tiempo eran ambos infinitos. No había lugar en su universo estable y permanente para las nociones cristianas de la Creación y el Juicio Final.

La cosmología de Bruno está marcada por la infinitud, homogeneidad e isotropía, con sistemas planetarios con vida distribuidos uniformemente a lo largo de todo el universo.
Un 17 de febrero del año 1600, tuvo lugar en Roma un acontecimiento dantesco.
Cientos de personas se reunieron en el Campo de las Flores (Campo dei Fiori) en Roma para ver morir en la hoguera a Giordano Bruno por orden de la Santa Inquisición.
Filippo Bruno, que a los 15 años cambiaría su nombre de pila a Giordano, era un hombre religioso de la orden de los dominicos que también escribía poesías y piezas de teatro, además de dedicarse a la filosofía y la teología.
Nacido en 1548 en Nola, Nápoles, acabó quemado en la hoguera por haber desafiado a la Iglesia e ir en contra de las ideas vigentes en aquel entonces como, por ejemplo, negar que la Tierra era el centro del universo.
La sentencia de muerte la impuso unos días antes de la quema pública el papa Clemente VIII, que le dio a Bruno la opción de renunciar a sus ideas y arrepentirse para salvarse.
Pero, según escritos de la época, Bruno hizo más bien lo contrario.
Cuentan que mientras ardía en la hoguera, todavía tuvo fuerzas voltear la cara para rechazar un crucifijo que alguien le puso enfrente.
En el libro que escribieron David Eliot y Arnold Brody titulado "Los siete mejores descubrimientos científicos de la historia" ya se dice que los problemas de Bruno comenzaron en 1575, cuando el dominico se atrevió a leer los textos prohibidos del filósofo holandés Desiderius Erasmo de Róterdam.
Pero no solo eso contribuyó a su muerte en la hoguera.
siempre contestatario y con tendencias heterodoxas, llamó la atención desde muy joven su manera de entender la teología, algo que que causó un gran malestar entre la comunidad religiosa.
Cuentan los historiadores que Giordano nunca se sintió aceptado por los religiosos.
Su calvario comenzó a los tres años de haber sido ordenado cura.
En su paso por varios conventos dominicos, lo acusaron de hereje y acabó por abandonar la Orden, motivo suficiente para ser excomulgado.
Se convirtió después al calvinismo, pero sus ideas críticas hicieron que fuera encarcelado.
Giordano solo encontraría la paz durante sus años en París, Londres y Oxford.
Fue allí donde creció su fama como autor de obras de teología.
En esta época también se reforzaron sus ideas científicas, con escritos sobre la teoría de Copérnico y el Sistema Solar que también estuvo en la mira de la Inquisición y que más tarde apoyaría el erudito italiano Galileo Galilei.

PUNTO #1 (C)


Francis Bacon: "El método científico"

Eminente filósofo inglés, “…verdadero padre del materialismo inglés. Para él, la ciencia de la naturaleza es la verdadera ciencia, y la física experimental, la parte más importante de la ciencia de la naturaleza” (Engels, “Del socialismo utópico al socialismo científico”, en Marx/Engels, Obras escogidas, t. II, p. 87, Ed. esp., Moscú, 1952). Convencido de que la teología trababa el progreso de la ciencia, Bacon sometió la filosofía medieval a una crítica severa. En su lucha por el conocimiento científico, decía que la “verdadera filosofía” debía tener un carácter “práctico”, vale decir, fundarse en el análisis de los fenómenos de la naturaleza y los datos de la experiencia.
Veía la fuente de todo conocimiento en la sensación y designaba a la naturaleza, a la materia, como el objetivo de la investigación. Marx hizo hincapié en que, para Bacon “los sentidos son infalibles y constituyen la fuente de todo conocimiento. La ciencia es una ciencia experimental que consiste en la aplicación del método racional a los datos de los sentidos. Inducción, análisis, comparación, observación, experimentación, tales son las condiciones esenciales de un método racional” (Marx/Engels, Obras, Ed. alem.).
El hombre no puede conocer y someter a la naturaleza “más que obedeciéndola”, vale decir, conformándose a sus leyes. La naturaleza se halla en estado de movimiento, que es su propiedad inmanente. Bacon reconocía la diversidad cualitativa del movimiento de la materia, que no reducía al simple desplazamiento mecánico en el espacio. No obstante, en razón de las condiciones históricas y del nivel de la ciencia en su época, no pudo resolver el problema de las formas del movimiento de la materia. En el conjunto, su filosofía es mecanicista. Su clasificación de las formas del movimiento (contaba diecinueve) es artificial y anticientífica. Bacon fue el primero en elaborar de manera detallada el método inductivo. El punto de partida del conocimiento es, según él, el vínculo causal, el análisis de los diversos objetos y fenómenos; toda verdad auténtica debe apoyarse en el mayor número posible de hechos; al confrontarlos, el hombre tiene posibilidad de elevarse de lo particular, de lo individual, a lo general, a las conclusiones. Sin negar la necesidad del pensamiento abstracto, no comprendía el verdadero papel de este aspecto del conocimiento y menospreciaba la deducción. Su método gnoseológico es metafísico.
Francis Bacon definió el método científico de la siguiente manera: Observación: aplicar atentamente los sentidos a un objeto o a un fenómeno, para estudiarlos tal como se presentan en realidad, puede ser sistemática u ocasional. Inducción: extraer el principio fundamental de cada observación o experiencia.

PUNTO #1 (D)






. Erasmo de Rotterdam: "El renacimiento rinde culto a la figura humana"

Erasmo de Róterdam1​ (neerlandés : Desiderius Erasmus van Rotterdam; latín: Desiderius Erasmus Roterodamus; Róterdam, 28 de octubre de 14662​-Basilea, 12 de julio de 1536), también conocido en español como Erasmo de Rotterdam, fue un humanista, filósofo, filólogo y teólogo neerlandés, a
utor de importantes obras escritas en latín.
A Erasmo le consideramos humanista del Renacimiento porque creía en la vida intelectual, pensaba que la virtud podía instalarse en este mundo, estimaba la tolerancia tan virtuosa como fanática la certeza radical, proponía la meditación como propia de las buenas personas y, por último, estaba seguro de que los hombres que se familiarizaban con las obras de los autores clásicos podían ser más felices y más justos en su propia época.
Fue un defensor de la libertad, y frente al «De servo arbitrio» de Lutero, publicó «De libero arbitrio», una de las más hermosas definiciones de la libertad humana. Defendió además con pertinacia callada y tenaz su propia libertad personal, tanto intelectual como moral, lo que le trajo problemas graves con la Iglesia. Pretendía crear una «filosofía cristiana» desde la razón, que abarcaba una ética, un lógica, una metafísica, al tiempo que propugnaba una profunda reforma del clero (su libro «Elogio de la locura») y una renovación de la Iglesia sobre la base de la práctica de las virtudes humanas.
Fue un defensor, también, de la Europa de su época, proclamando frente a los siglos oscuros pasados, su fe en la humanidad, en el sentido de que su significado, meta y futuro estaría en vivir menos lo partidario y más lo comunitario, para llegar a ser más humana. Europa era para él una idea moral, una demanda espiritual que debería de estar exenta de egoísmos, siendo el primero en promover unos Estados Unidos de Europa bajo el signo de la civilización y cultura comunes, una cultura universal, modélica por su creatividad.
Defendió, además, lo que hoy llamaríamos «la excelencia». Para él había dos niveles de personas: el inferior y el superior. Abajo la masa bruta presa de sus pasiones; arriba el territorio de los cultos, perspicaces, civilizados. La misión consistía en atraer al nivel superior el mayor número de gente desde el nivel inferior. Su error fue querer aleccionar al pueblo desde arriba en vez de entenderlo y aprender de él.
No quiso nunca estar en el primer plano (lo que hoy diríamos «salir en la foto»). Quería preservar de esa manera su libertad interior, actuar a la sombra del poder, no asumir la primera responsabilidad. Decía: «mejor secretario de un Obispo durante un tiempo, que no Obispo para siempre».
Según sus biógrafos amaba los libros más que a las mujeres, y cuando las imprentas hacían sus primeras andaduras, presenciar el nacimiento de libros impresos eran los momentos más felices de su vida. Solo se sentía a salvo entre los muros de sus libros. Los amaba porque no eran ruidosos y porque era el único derecho para los eruditos en una época sin derechos.
Aportó luz e ideas sobre la reforma alemana, para la Ilustración, sobre la interpretación de la Biblia, sobre la idea de Europa, sobre el humanismo de su tiempo que, en algunos aspectos se han convertido en principios del orden social de nuestros días. Quiso reconciliar el cristianismo con los autores clásicos, reconociendo en estos una fuente de conocimiento noble y honorable.
Me parece que algunos muy sencillos: la necesidad de compaginar los deberes de la política con una vida intelectual que comprenda la lectura de libros y lleve a la cultura; además, la virtud de la tolerancia, especialmente con los políticos de otros signo; el deber de meditar cuanto haga falta antes de tomar decisiones; defender su libertad interior a todo trance, lo que implica decir lo que se piensa aunque se discrepe; la idea de Europa como cultura común; la búsqueda de la «excelencia»; la huída de las fotos vacías y perecederas; y por último, el amor a los libros y nos solo a los informes y a los dosieres.

PUNTO #2


Adicionalmente responde el siguiente interrogante en mínimo 12 renglones: ¿hemos perdido la capacidad artística del renacimiento? y ¿por qué?.
Durante el arte renacentista y durante sus periodos de el quattrocento (siglo XV) donde se investigó sobre las construcciones de monumentos romanos y griegos y se introdujo la perspectiva y la pintura al óleo y el periodo de el cinquecento (siglo XVI) donde se logró la madurez de la época renacentista. Surgieron los grandes artistas que marcaron época tales como ShakespeareMiguel ÁngelDa Vinci, Miguel de Cervantes, Rafael, entre otros. El descubrimiento de América y el fin de la época medieval cambió la experiencia de la realidad del hombre, que comenzó a creer más en su propia individualidad, en su propia mente y en las ilimitadas posibilidades de descubrimiento, de esta manera el continente americano sirvió como puntapié de cambio en el pensamiento de la época invitando al hombre a la búsqueda de nuevos conocimientos tanto en el mundo como en su mente. Es por esto que considero que las nuevas generaciones no hemos sido testigos de estas formas de arte similares a las del renacimiento, podría pensar que es porque cada época es diferente y trae consigo sus ventajas e inconvenientes, en este tiempo es más común escuchar sobre los avances tecnológicos, avances de la ciencia en la medicina, los medios de comunicación, la política etc.  Pero la expresión artística de estos tiempos está más centrada a la música, la fotografía y no vemos muy marcado en este tiempo la escultura y pintura como en los tiempos pasados. Considero que fuera muy oportuno impulsar el desarrollo del arte in abandonar estas ramas del renacimiento, donde para la historia también quede plasmado tal vez en un museo obras que dejen huellas a las futuras generaciones.

PUNTO #3

La conocida frase "el fin justifica los medios", ¿tendrá alguna forma de concebirse o definirse como positiva?, si así es, qué ejemplos podrías generar o en ¿qué situaciones concretas se podría aplicar la frase?
La respuesta a esta pregunta depende de cuáles son los fines u objetivos y qué medios se están usando para alcanzarlos. Si los objetivos son buenos y nobles, y los medios que utilizamos para alcanzarlos también son buenos y nobles, entonces sí, el fin justifica los medios. Pero eso no es a lo que la mayoría de la gente se refiere cuando usa esa expresión. La mayoría la usa como una excusa para alcanzar sus metas a través de cualquier medio que se necesite, sin importar cuán inmoral, ilegal o desagradable puedan llegar a ser esos medios. Lo que generalmente significa esa expresión, es algo como "No importa cómo consigas lo que quieres, siempre y cuando lo consigas".

"El fin justifica los medios", usualmente implica hacer algo malo para alcanzar un fin positivo y justificar la maldad al señalar un buen resultado. Un ejemplo sería mentir en un currículo vitae, para conseguir un buen empleo, y justificar la mentira diciendo que un mayor ingreso le permitirá al mentiroso proveer más adecuadamente para su familia. Otro podría ser, justificar el aborto de un bebé para salvar la vida de la madre. Mentir y quitar la vida a un inocente, son igualmente inmorales, pero el proveer para la familia de uno y salvar la vida de una mujer, es moralmente correcto. ¿Entonces, dónde está la línea divisoria?
desde mi postura cristiana considero que no es adecuado pensar en hacer una excepción sobretodo porque los Diez Mandamientos dejan en claro, que asesinar, adulterar, robar, mentir y codiciar es algo inaceptable a los ojos de Dios, y Él no hace una "cláusula de excepción" para la motivación o la racionalización. Nótese que Él no dice, "No asesinarás, a menos que haciéndolo salves una vida". Esto se llama "ética situacional", y no hay lugar para ello en la ley de Dios. Así que, está claro que, desde la perspectiva de Dios, no hay fin que justifique los medios que quebranten Su ley.

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PUNTO #1 (A)

1. Profundizar en lo que más destaca cada filósofo y presentar un informe detallado (puedes fundamentarte en las frases de ellos): ...